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jueves, 9 de abril de 2015

El mejor homenaje póstumo para Don Celso Diego Somoano

El libro "Cangas de Onís, señas de identidad" recoge una parte fundamental de sus trabajos históricos dedicados al municipio cangués


Portada del libro, con fotografía de la Cueva de Covadonga de  Juan Martínez Dalmau.

POR JAVIER G. CASO

Transcurridos tres años desde el fallecimiento de Don Celso Diego Somoano ( Linares (Ribadesella), 1922), acaba de ver la luz Cangas de Onís, señas de identidad, publicación que recoge una parte considerable del legado del que fuera Cronista Oficial del municipio cangués. No queda más que felicitarse de esta novedad editorial y dar las gracias tanto al Excelentísimo Ayuntamiento de Cangas de Onís por su financiación, así como a sus dos coeditores: Carlos Tejo y Paco Pantín por ampliar la bibliografía local con este volumen. Respecto a su estructura, el libro recoge una amplia detallada y documentadísima biografía de Don Celso, escrita por Carlos Tejo, una aproximación a su obra, además de una escogida selección de algunos de sus trabajos historiográficos, todos ellos dedicados a Cangas de Onís. Bajo el epígrafe El legado de Don Celso Diego Somoano el lector podrá disfrutar con la lectura de casi una veintena de artículos, elegidos por Paco Pantín y dedicados cada uno de ellos a un monumento, lugar o institución canguesa. 

 De izquierda a derecha el alcalde, José Manuel González,Carlos Tejo, Paco Pantín y Alfredo García. FOTO: J. CASO

Todos ellos en su conjunto resultan fundamentales para conocer la Historia de este concejo. Hablamos de Covadonga, de Abamia, el Puente Romano, la Capilla de Santa Cruz, San Pedro de Villanueva o la capilla y las fiestas de San Antonio. En su conjunto esos trabajos históricos permiten aglutinar las señas de identidad de Cangas de Onís. No faltan en el libro el saluda del alcalde, José Manuel González Castro, así como un artículo de su antecesor en el cargo, Alfredo García, también profesor de Historia y compañero durante muchos de Don Celso en el Instituto Rey Pelayo de Cangas de Onís. Por último, y en un apartado titulado Con pluma amiga, el escritor José Ignacio Gracia Noriega, el Cronista Oficial de Parres Francisco José Rozada, los periodistas Susana Peruyera, José María Carbajal y quien escribe estas líneas, dedicamos unos líneas a desgranar algún aspecto más de la tracyectoria vital y profesional de un historiador como Don Celso Diego Somoano, quien además en su faceta docente, primero como maestro y después como Catedrático de Historia, formó a generaciones y generaciones de alumnos, tanto de Cangas de Onís como de otros municipios que cursaron sus estudios de bachillerato en el Rey Pelayo.

Un momento de la presentación del libro en un abarrotado salón de actos de la Casa Municipal de Cultura de Cangas de Onís. FOTO: J. CASO

 
Ilustran el libro un montón de fotografías. Buena parte de ellas son imágenes de la vida de Don Celso y acompañan a su biografía, titulada La vida corriente de un hombre extraordinario. El resto de las fotografías, muchas de su propio archivo personal y otras inéditas, obtenidas por los editores, enriquecen esa selección de artículos suyos, que constituyen la piedra angular de una obra de 369 páginas y de la que se han editado 800 ejemplares. No cabe duda de que Cangas de Onís, señas de identidad. El legado de Don Celso Diego Somoano es el mejor homenaje póstumo que se le podía tributar a quien durante tantos años se afanó en el estudio de la historia local, la de Cangas de Onís; un concejo al que llegó “en una tarde fría y con nieve”, como él mismo dejó escrito. Aquellas circunstancias no impidieron en absoluto que su relación con el municipio cangués, que lo nombró Hijo Adoptivo, acabara siendo tan cálida como intensa y definitiva.

jueves, 24 de julio de 2014

El mural del pasadizo de El Censu

El artista cangués Omar López saca lustre a un rincón hasta ahora olvidado y abandonado de Cangas de Onís  y nos "sube" a un vagón del tranvía de Covadonga


La despedida de un viajero, con el tranvia parado ante el consistorio cangués. FOTO: JAVIER CASO 
Por JAVIER G. CASO

Algunos no supimos del dibujante cangués Omar López hasta que, hace unos meses, Sergio Núñez y Aniana Miranda, tomaron las riendas del Bar Alkama, ubicado en el cruce de La Pontiga, en el mismo lugar dónde hace años abría sus puertas la popular Covadonguina. Aquel dibujo que presidía el bar, y que vi por primera vez el día de la inauguración, llamaba la atención. Se trataba de una vista idealizada de la canguesa  calle del Mercado, llena de personajes de cómic. Y claro la pregunta era obligada. ¿Quien hizo esi dibuju tan chulo?.

La calle del Mercado, vista por Omar López. FOTO: BAR ALKAMA.

Así fue como recibí las primeras referencias acerca de de este joven ilustrador y dibujante cangués, que en la actualidad trabaja y reside en tierras valencianas dedicado a lo que mejor saber hacer: dibujar. En su caso, y por lo que me han dicho, dentro del mundo de los videojuegos. Algunos no lo conocíamos, pero me consta que en el Instituto Rey Pelayo, dónde estudió Bachillerato Artístico, sabían de sus dotes artísticas antes de que se trasladase a Oviedo donde cursó estudios en la Escuela de Arte. Pero por aquella pared del Alkama fueron pasando otros dibujos de Omar López, siempre con la calle del Mercado como tema central pero actualizándo su ilustración al momento que tocara. Así pudimos disfrutar de una estampa navideña allá por el mes de diciembre. Y hace nada, en junio, del paso de la procesión de San Antoniu por La Pontiga, caminu de Cangas de Arriba.

Estampa navideña de la calle del Mercado. FOTO: BAR ALKAMA


La procesión de San Antoniu, en La Pontiga. FOTO: BAR ALKAMA

Todo esto viene a cuento del último trabajo de Omar López en Cangas de Onís. A diferencia de las anteriores, se trata de una intervención en un espacio público al que ha transformado, de la mano de sus dibujos, en un lugar agradable cuando antes era más bien un lugar cutre pese a estar en pleno centro de la capital canguesa y ser bastante transitado. Hablamos del pasadizo que comunica la calle Celso Diego Somoano con el aparcamiento de El Censu.

Pasadizo de El Censu. FOTO: J. CASO
Antes de los dibujos el Ayuntamiento de Cangas de Onís instaló una barandilla e instaló unas bandas para evitar resbalones, amén de colocar nueva iluminación. A continuación, y de la mano de los dos murales dibujados por Omar e instalados a partir de varias piezas impresas, al viandante se le invita a subirse al interior de uno de los vagones del tranvía que unía Arriondas con Cangas de Onís y Covadonga y que funcionó durante el primer tercio del siglo XX. 


Viajeros despidiéndose y al fondo el andén y la estación de Cangas. FOTO: J. CASO

Viajeros a bordo ajenos a lo que ocurre fuera del vagón. FOTO: J. CASO


Zona del mural pendiente de rematar. FOTO: J. CASO


Así podemos contemplar la fachada del Ayuntamiento de Cangas de Onís o el andén y el edificio de la desaparecida estación de la capital canguesa. Del otro lado aparecen diversos paisajes menos reales y salidos de la imaginación del dibujante. Un sinfín de viajeros de todo tipo y edad ilustran ambos murales, pintados con bastante detalle y que, con arte y humor han devuelto la dignidad a este espacio público hasta ahora olvidado y bastante abandonado. Ahora lo de siempre. Confiar en que los cafres de siempre no se lo lleven por delante y en que, de una vez por todas, se coloque la puerta que falta y sin la que no podemos disfrutar de esta intervención artística al completo.

jueves, 29 de mayo de 2014

La décima de los alumnos del Bachillerato Artístico del Instituto Rey Pelayo

La Casa de Cultura de Cangas de Onís clausura la exposición EXPOSIBLE X

 

Vista de Cangas de Onís, de Alberto Claver, una de las obras expuestas por los alumnos del Rey Pelayo. FOTO: J. CASO
 Por Javier G. Caso

"Aquí nos tienes otra vez consiguiendo la décima antes que algún otro equipo. Dos generaciones de metaestudiantes, neoartistas non finito, que dejan un recuerdo colorido en las paredes del centro del Rey y exponen en las de la Casa de Cultura. Dibujo, pintura, diseño, foto, escultura...
Fruto vocacional de este nuestro oficio deseando ser visto por todos ustedes".

Con estas palabras, recogidas en el folleto de la agenda cultural de la Casa Municipal de Cultura de Cangas de Onís relativa al mes de mayo presentaron su X exposición la veintena de alumnos del Bachillerato Artístico del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Rey Pelayo, una muestra que estuvo colgada desde el pasado miércoles 7 de mayo y que fue clausurada en el día de ayer.

Grupo de obras confeccionadas con distintas técnicas. FOTO: J. CASO


Trece años hace desde que en el Rey Pelayo, único centro educativo de la comarca que lo imparte, se implantó el Bachillerato Artístico y desde hace diez sus alumnos nunca han faltado a su cita anual con el centro cultural cangués para dar a conocer los trabajos realizados a lo largo del curso. En la sala de exposiciones de la antigua cárcel se han podido contemplar cuadros como esta Vista de Cangas de Onís, firmado por Alberto Claver, alumno de 2º de Bachillerato Artístico y que, como él mismo explicó está inspirado en dos grandes artistas como Cezanne y Picasso. A su lado Claver colgó los bocetos que tuvo que elaborar como preparación de esta obra que fue su proyecto de fin de curso y que llamó la atención hasta el punto de tener a más de una persona interesada en su adquisición.

Otra de las obras que se mostraron en Exposible X. FOTO: J. CASO


Pero en la misma exposición pudieron verse otras muchas obras, hechas a lápiz, rotulador, carboncillo, tanto figurativas como abstractas; pero en la mayoría de ellas lo que pudo constatarse es la calidad y el nivel de estos alumnos, algunos de los cuales tienen muy claro por dónde discurrirá su futuro académico en la universidad. Algunos como Alberto Claver reconocieron que estudiarán Bellas Artes. Otros como Silvia Laguna, apuestan por la animación. La evolución de sus alumnos desde que iniciaron sus estudios en el Bachillerato Artístico, así como el trabajo que hay detrás de cada una de las obras que se mostraron con motivo de Exposible X, fueron algunos de los aspectos más destacados por parte de sus profesores. Quedamos a la espera de la undécima edición de esta interesante muestra artística.

sábado, 23 de noviembre de 2013

I edición del Sifón de Oro

Luis Salcines. FOTO: J. CASO
Pepe Comas, recibiendo el premio Salvador de Madariaga

 

Pepe Comas y Luis Salcines, galardonados con el Sifón de Oro


  La Sifonería y A la sombra de un sifón reconocen a los dos premiados " sus trayectorias personales" y su "gran amor sobradamente demostrado" a Cangas de Onís


 

 

Por Javier G. Caso

Los siempre inquietos en materia cultural Celso y Marga acaban de hacer pública la concesión de los premios Sifón de Oro que conceden sus negocios La Sifonería y A la sombra de un sifón. De manera excepcional, como ellos mismos han explicado, habrá no uno, sino dos Sifones de Oro en esta primera edición. Los galardonados son el fallecido periodista cangués José Comas Vega, Pepe Comas, y Luis Albert Salcines. A ambos se les reconoce por "sus trayectorias personales y el gran amor sobradamente demostrado a Cangas de Onís". Enhorabuena por ambos reconocimientos.

Poco puedo decir de Pepe Comas, nacido en La Vega de los Caseros en 1944. Aunque los dos somos de Cangas de Onís, y periodistas, nunca tuvimos ocasión de conocernos y tratarnos. No obstante sí seguí su trayectoria como periodista del diario El País, periódico en el que ejerció como corresponsal en países como Argentina, México o Alemania, además de enviado especial a otros países europeos y latinoamericanos. En su trayectoria destaca su entrada en la Polonia del general Jaruzelsky en 1982 haciéndose pasar por un transportista de naranjas en compañía de otro periodista. El sifón de oro de Pepe Comas lo es a título póstumo. Un cáncer diagnosticado en 2004 acabó con su vida en Berlín el 22 de marzo de 2008. Un año antes el cangués era galardonado con el Premio Salvador de Madariaga de Periodismo, que otorga la Asociacion de Periodistas Europeos, momento que recoge una de las fotografías superiores. De su larga enfermedad ha quedado como obra póstuma, Crónicas del Linfoma, con las que ejerció de periodista hasta el final de sus días para informar de su propia enfermedad. De ahí que este libro muestre a las claras la pasión de Comas por el oficio del periodismo. Sus cenizas fueron arrojadas por su familia a las aguas del río Sella desde lo más alto del Puentón cangues como el propio Pepe Comas les había indicado y dejó escrito en una de las crónicas de ese libro. Aquel acto, tan sencillo como emotivo, y en el que sonó a la gaita el Asturias, Patria Querida, interpretado por Ángel Lueje, tuvo lugar el el 29 de marzo de 2008.

El segundo Sifón de Oro es para Luis Alberto Salcines, a quien Celsín define como "un cangués de Cantabria". Nacido en Santander en 1952 si Wikipedia no me engaña, todos los los que fuimos sus alumnos los conocemos por Luis. Así fue desde el primer día en el que nos lo encontramos en alguna de las clases del Instituto Rey Pelayo. ¡Qué decir de Luis! Por muy exagerado que suene, ha sido de esos profesores que marcan para bien a sus alumnos y al que sus pupilos no olvidaran en su vida. Tuve la suerte de toparme con él en primer año en el instituto cangués, en el mismo curso en el que, precisamente, Luis se incorporó a su claustro de profesores. Era pues un recién llegado. Y aquel profe nuevo no pasó desapercibido ni mucho menos. Su larguísima barba valleinclanesca, sus gafas metálicas similares a las de John Lennon, su jersey de lana verde y su pantalón negro, creo que de pana, llamaron la atención en aquel Cangas de primeros de los ochenta. En aquel primero de BUP nos dio Matemáticas. Pero para uno a quien los números nunca se le dieron del todo bien, la verdad es que lo mejor eran aquellos minutos en los que Luis aparcaba la lección que nos estuviera dando y de las ecuaciones pasaba a la Literatura. Aquel profe nos leía poemas o nos hacía alguna recomendación literaria. Así fue como, al menos yo, supe de poetas como Gabriel Celaya, José Hierro o Ángel González. A pesar de aquellos momentos impagables, nunca conseguí convertirme en lector de poesía, pero eso no impedirá que siempre agradezca a Luis aquellos pausas literarias tan enriquecedoras que, sorprendentemente, tenían lugar en mitad de una clase de Matemáticas. De aquellos años en el instituto, a los de mi promoción, como a muchos otros de los que fueron sus alumnos, nos ha quedado una relación entrañable con Luis. En nuestro caso marcada por una cena anual instituida hace ya 30 años al acabar COU y que desde entonces no se ha dejado de celebrar ningún año al llegar las Navidades. En parte gracias a Luis. Algunos no pudimos asistir a todas las cenas, pero Luis Salcines no ha dejado de hacerlo. Año tras año. Y eso da buena muestra de su forma de ser y de su compromiso con aquellos que fuimos sus alumnos, de los primeros a los que dio clase al llegar a Cangas de Onís.

Está claro que este Sifón de Oro es una forma de agradecerle a Luis Salcines su amor y cariño por Cangas de Onís, un sentimiento que se percibe en textos como Cangas de Onís, a la sombra de Covadonga y el Puente Romano, su pregón para las Fiestas de San Antonio de 1992, impreso a posteriori como libro y que conservo como una reliquia en mi biblioteca. En Cangas de Onís Luis ha ejercido como colaborador cultural en multitud de ocasiones. Y de atleta. Hay que recordar que es de los pocos que han corrido todas y cada una de las ediciones de la Media Maratón Ruta de la Reconquista. En definitiva, Luis es, desde hace muchos años ya, un cangués más. Por derecho propio y porque ha querido serlo a pesar de no haber nacido aquí.