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viernes, 25 de abril de 2014

Día del Cotu en la Montaña de Covadonga

Los ganaderos cangueses abrieron una nueva temporada de pastos en el Macizo Occidental de los Picos de Europa

 

Vicente Suero, de Gamonéu,  con sus reses por encima de Huesera. FOTO: J. CASO
 
Por Javier G. Caso

Como han hecho desde tiempos inmemoriales los ganaderos del concejo de Cangas de Onís iniciaron ayer viernes una nueva temporada de pastos en la Montaña de Covadonga una vez levantado el acotamiento en este puerto cangués que prohíbe pastar en él a toda clase de animales desde el 1 de marzo. Ayer era, pues, el día del Cotu, el primer día que el ganado ya podía estar en el puertu.
Y fueron muchos los ganaderos cangueses que quisieron cumplir con esta tradición. Para este año el Ayuntamiento de Cangas de Onís ha otorgado un total de 200 licencias de pastos y serán 4.981 las cabezas de ganado vacuno que podrán subir al puerto. 3.775 son vacas adultas, 1.076 novillos y novillas y 130 sementales. Desde luego ayer no subió todo el ganado, pero sí un número importante. Tras un buen madrugón, varios rebaños acompañados de sus dueños, que habían pasado la noche por debajo de la línea del coto, en las cuestas o los invernales próximos, cogieron la carretera de Los Lagos camino de su cita anual con vegas como las de Comeya, Teón, la Vega Enol, la de la Cueva o la Tiese. El ganado marchaba a su paso. Sin prisas. De ahí que en la carretera de Los Lagos, en el tramo que va desde Huesera a Les Veleres, se produjera algún atasco puntual de tráfico a lo largo de un día en el que fueron muchos los turistas que se acercaron hasta este rincón del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Para algunos fueron menos los ganaderos que este año cumplieron con el rito de subir su ganado el Día del Cotu. Quizá pudo influir el temor a que el tiempo empeore y la nieve, que cubre el Cornión, baje aún más. Por lo demás la sensación general es que el puertu presenta unas condiciones inmejorables. “El pastu está divinu y la Vega de Enol, preciosa”, comentó en una pausa del camino el ganadero de Intriago Luis Caso. Ahora bien, los ganaderos no dejaron de expresar sus temores respecto a un problema que les afecta desde hace años: los daños del lobo. A la espera de que suba al puertu el grueso del ganado ya que los terneros más pequeños no lo harán hasta dentro de unas semanas, la preocupación es patente. Pese a todo la de ayer fue una de esas jornadas que son muy especiales para los ganaderos y para los pastores cangueses aunque de éstos queden cada día menos. Superados los rigores invernales el Día del Cotu significa que su ganado ya puede pastar libremente a lo largo y ancho de la Montaña de Covadonga. Como toda la vida. Para el ganado caballar, el ovino y el caprino, la temporada de pastos no comenzará hasta el primer día de junio.


 

lunes, 24 de marzo de 2014

Milagroso, un xatín nacido por cesárea en Teleña

El quirófano se improvisó en mitad del prau


El ternero, que tuvo que ser reanimado, pocos minutos después de venir al mundo. FOTO: J. CASO

El ternero dio sus primeros pasos antes de  que el veterinario terminara de coser a su madre




Por Javier G. Caso


El periodismo de caleya, como le gusta decir a mi compañera Aitana Castaño de la labor que hacemos los corresponsales de las zonas rurales, es lo que tiene. Uno puede quedar con un ganadero para hacerle una entrevista y toparte con una escena como la que vivimos la tarde del pasado miércoles, festividad de San José, en una finca situada cerca de la localidad canguesa de Teleña.

Al llegar nos encontramos lo más parecido a un quirófano al aire libre, improvisado en mitad del prau. Varios vecinos, entre ellos el ganadero al que íbamos a entrevistar, sujetaban unas cuerdas a las que estaba atada una vaca. La res yacía tumbada mientras el veterinario, sentado sobre una alpaca de hierba, terminaba de coserle el vientre tras haberle practicado una cesárea, asistido por otro vecino que le entregaba el instrumental según se lo iba pidiendo el veterinario.

 La vaca, de raza Parda Alpina y unos siete años de edad, estaba cumplida con creces. Llevaba preñada 9 meses y 28 días y el tamaño de la cría, que se resistía a nacer, hacía imposible un parto normal. De ahí la necesidad de tener que recurrir a una cesárea. Tras abrirle la barriga, el veterinario sacó el ternero. A continuación tuvo que reanimarlo porque había nacido prácticamente muerto. Aunque nadie lo diría poco después. En apenas veinte minutos, y cuando el veterinario César Cifuentes aún no había terminado de coser el vientre de su madre, el xatín empezó a dar muestras de querer levantarse. Lo consiguió al cabo de varios intentos seguidos de otras tantas caídas. Pero no cejó en su empeño. Hasta que se levantó.
 





El xatín, ya levantado. FOTO: J. CASO

El ternero da sus primeros pasos y trata de acercarse a su madre. FOTO: J. CASO

Ya en posición vertical, sus primeros pasos llevaron a la cría a intentar acercarse a la madre, que todavía seguida bajo los cuidados del veterinario. Una vez finalizada la intervención ambos animales, la vaca Perla y su cría, pudieron, por fin, estar juntos. A estas alturas desconozco con qué nombre habrá bautizado al xatín su propietario, el ganadero cangués Javier Echevarría. Allí mismo se barajaron varios, entre ellos Bienvenido. Aunque viendo que el xatu estuvo a punto de palmarla igual quedaba bien que le pusieran Milagroso. Ya les contaremos.



La vaca Perla, aún tumbada, recibe los primeros lametazos de su retoño. FOTO: J. CASO