UA-47047058-1
Mostrando entradas con la etiqueta Ixena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ixena. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de mayo de 2014

El cangués Manuel Traviesa, de Ixena, cría las mejores vacas casinas

Su vaca "Bandera II" se proclamó este fin de semana en Cangas de Onís campeona nacional de la raza Asturiana de la Montaña

Manuel Traviesa y Bandera II,  su vaca campeona, en una finca de Ribadesella. FOTO: J. CASO

JAVIER G. CASO
LLOVIU/ RIBADESELLA

Las mejores vacas de la raza Asturiana de la Montaña, las populares casinas, se crían en Cangas de Onís. Este fin de semana, durante el XXVII Concurso Subasta Nacional de esta raza de vacuno autóctona, el ganadero Manuel Traviesa, se llevó al premio al mejor criador de vacas casinas. Además, por si fuera poco, una de sus vacas, Bandera II, de 12 años, se proclamaba campeona nacional, un galardón que ya había ganado en otras ocasiones en este mismo certamen. Y en la edición del pasado año había quedado subcampeona.



Bandera II y su cría, de apenas veinte días. FOTO: J. CASO

"Esta es la cuarta vez que consigue ser la campeona y en otra ocasión quedó la segunda", explica Manuel Traviesa, quien a sus 35 años se ha consolidado como uno de los criadores de vacas casinas más reconocidos. Lleva 17 años al frente de la ganadería familiar, que fundara su padre, el fallecido Ángel Traviesa, y en catorce ocasiones se ha llevado el premio al mejor criador de la raza Asturiana de la Montaña, con todo lo que eso supone. Por lo pronto este domingo, sin salir del mercado de ganado de Cangas de Onís y antes de la clausura del concurso de la vaca casina, conseguía vender dos xatinos de apenas un mes en nada menos que 2.000 euros cada uno, un precio inmejorable si tenemos en cuenta que los novillos que salieron a subasta se vendieron a unos precios que oscilaron entre los 800 y los 1.250 euros. Y hablamos de ejemplares de no más de 7 meses.

La vaca Guindina, un ejemplar de siete años. FOTO: J. CASO


En estos momentos Manuel Traviesa cría, entre grandes y chiques, un rebaño compuesto por unas 170 cabezas de ganado vacuno, todas ellas casinas por supuesto. Todas, asegura, son descendientes de Guinda II y de Ranchera, dos vacas que en su día también fueron campeonas nacionales de la raza Asturiana de la Montaña. A la espera de que el próximo 1 de junio pongan rumbo a la Montaña de León, a unos puertos próximos a la localidad de Casasuertes, cerca de Riaño, la decena de animales que Manuel llevó al XXII Concurso Subasta Nacional de la raza casina, permanecen en una finca de Ribadesella.


Varias de las reses de Traviesa, en un prado. FOTO: J. CASO

 Forman parte de ese lote ejemplares como Guindina, de 7 años y que fue campeona nacional de su categoría en 2021, Favorita o Postinera, subcampeonas en ediciones anteriores y el semental Parrau, subcampeón nacional en su día cuando era un novillo. Respecto a la Bandera II, la flamante campeona de este año, su propietario reconoce que ya le queda poco tiempo para repetir triunfos. Pero Manuel reconoce que alguna de sus hijas, vacas jóvenes de cinco o seis años, ya apunta maneras de cara a suceder a su madre como la mejor vaca de la raza casina. Su última cría es una xatina de apenas veinte meses que corretea por el prado junto a Bandera II y que según Manuel Traviesa "promete". Habrá que hacerle caso. Desde luego sus muchos premios y su experiencia como criador de la raza Asturiana de la Montaña lo avalan.











sábado, 26 de abril de 2014

Un gamonéu del valle de Cangas de Onís, queso del año en "Asturias, el país de los cuarenta quesos"

La Quesería Toriello, de Ixena, elaboró la pieza premiada con una mezcla de leche de vaca y cabra

 
Hortensia Villanueva, titular de la Quesería Toriello, con varias piezas en la sala de ahumado. FOTO: J. CASO 


Por Javier G. Caso

Hortensia Villanueva, vecina de la localidad canguesa de Ixena, creció viendo a su madre hacer queso para consumo familiar, una actividad que años después élla convirtió en su profesión en la Quesería Toriello, una empresa familiar asentada en este mismo núcleo rural de Cangas de Onis desde hace diecinueve años y dedicada a la elaboración del queso gamonéu del valle desde que se puso en marcha la Denominación de Origen Protegida (DOP).

Hortensia tiene motivos estos días para sentirse orgullosa. Unos de sus quesos, elaborado como todos los que salen de su quesería, con mezcla de leche de vaca y de cabra, acaba de ser reconocido como el Mejor Queso del Año en la XII edición de "Asturias, el país de los cuarenta quesos", un evento gastronómico impulsado por la empresa Tierra Astur y que este año se llevó a cabo durante la primera semana del mes de abril en sus sidrerías de Oviedo, Gijón, Avilés y Colloto (Siero). En una cata popular en la que se emitieron más de 4.000 votos entre los clientes que degustaron las cuarenta variedades queseras que se elaboran en el Principado de Asturias, la pieza de la Quesería Toriello se llevó el 17,64% de los votos. Quienes lo premiaron subrayaron su sabor "ligeramente ahumado" y un "reconocido carácter" en la boca. En definitiva: que ese queso sabía y recordaba a los que antaño se elaboraban en les cabañes del puertu, tal y como hace unos días destacaba en sus páginas el semanario El Fielato.

En la Quesería Toriello cuentan con una quincena de cabras de raza alpina de las que obtienen una leche que luego mezclan con la de vaca, que compran a una ganadería ubicada en la vecina localidad de Labra. "La traemos cada dos días", explica Hortensia Villanueva, quien procesa unos 500 litros de leche al dia . De ellos obtendrá unos ocho quesos, la mayoría de ellos de tamaño grande. De hasta ocho kilos. "Ahora hay mucha demanda de ellos aunque también hacemos piezas de 600 gramos que tienen mucha aceptación entre los turistas", añade esta quesera. Una vez elaborados, y salados de forma sucesiva por cada una de sus dos caras, al tercer día los quesos pasan a la sala de ahumado de la quesería.

Las piezas más grandes están en el ahumadero "un mes", mientras que los pequeños tienen bastante con diez días. El siguiente paso será llevar los quesos a la cueva de maduración de Cueva Oscura para que acaben de madurar y dónde permanecerán un mes "como mínimo", precisa Hortensia. Si sus clientes no la apuran, esta quesera reconoce que entonces mantiene sus quesos en la cueva durante más tierno. 

Una vez retirados los quesos de la cueva de maduración, y antes de sacarlos al mercado, toca limpiarlos antes de proceder a su etiquetado. A partir de ahí se ponen a la venta, bien a través de comercios del ramo, como La Barata en Cangas de Onís, o bien en las mismas instalaciones de la quesería si es que algún cliente prefiera acercarse hasta Ixena a comprar queso de gamonéu del valle elaborado por la Quesería Toriello. Ahora se han llevado el premio de "Asturias, el país de los cuarenta quesos", un galardón que les hace sentirse muy satisfechos. Pero a Hortensia no se le olvida que hace años uno de sus quesos de gamonéu ya fue degustado, nada más y nada menos, que en la boda de los Príncipes de Asturias.